Joven no era. Cuarenta y pico, ponele. Cortina tejida y un geranio. Ventana del tercer piso. Le da todo el sol, por eso la veo desde mi departamento. Nada bonita, ni ella ni el geranio, algo mustio. Pero la mujer tiene cierta melancolía que conmueve. No. Más bien la comparto: es empatía.Escucho música y termino…
Escucho música y termino en la compu un par de papers. Ella levanta la vista por encima del geranio. Mira, pero no me ve. Estoy en la oscuridad. Lo que hay en mi departamento es despreciable: cajas amontonadas hace meses, desde la mudanza. Caca en la caja del gato. Papeles y libros en todos lados, en la mesa y en el piso. ¿Y si salgo al balcón? Tengo una terraza diminuta, pero suficiente para una mesa y una reposera y muchas plantas (si quisiera). Y no quiero. A lo sumo, está la bici, un motor viejo de moto y mis cajas con herramientas. Si salgo a ese balcón, mejor me olvido de saludarla. ¿Y qué? ¿Todo tiene que ser perfecto en esta vida?